sábado, 11 de febrero de 2012

El 60% de los jóvenes reconoce no consumir drogas pero sí alcohol en ocasiones

Tras el alcohol y el tabaco, la sustancia más consumida entre los adolescentes españoles es el cannabis. De hecho, España es, junto a Gales, el tercer país en el que más cannabis consumen los jóvenes, después de Canadá y Suiza. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado la Universidad de Sevilla (US) en una reciente investigación.

Sin embargo, a pesar de estos datos, la situación no es alarmante. Los investigadores han comprobado que los jóvenes españoles no cumplen un perfil de riesgo en consumo de sustancias pero “aunque es importante que la sociedad, los medios de comunicación, los expertos en intervención y los propios jóvenes modifiquen el estereotipo de riesgo de los adolescentes respecto a las drogas, los datos de nuestro estudio no deberían servir como excusa para no prevenir el consumo de sustancias”, ha asegurado la profesora e investigadora de la US, Pilar Ramos al Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

La investigación se ha llevado a cabo con una muestra de 15.942 adolescentes españoles, 46,7% de ellos varones, de edades comprendidas entre los 13 y los 18 años procedentes de 375 centros educativos, con el objetivo era elaborar una encuesta relacionada con el consumo de sustancias, el ajuste biopsicosocial de los adolescentes y sus contextos de desarrollo. Para ello, se les preguntó sobre su frecuencia de consumo de tabaco y alcohol, episodios de embriaguez y consumo de cannabis y otras drogas ilegales, como las de diseño (éxtasis o ‘pirula’, LSD, ácido o ‘tripi’), anfetaminas o speed, opiáceos (heroína, metadona), medicamentos para ‘colocarse’, cocaína, pegamento y otras.

El 60% declaró no consumir drogas pero sí alcohol, aunque en pocas ocasiones. Y, en ambos aspectos, el grupo de amigos se convierte en un factor clave. “Las medidas muestran que los adolescentes que consumen drogas tienen peor satisfacción familiar y escolar. Sin embargo, el ámbito de las amistades es donde estos jóvenes se sienten realmente satisfechos”, explica Ramos. Además, se ha comprobado que existe una relación directa entre el nivel de consumo de sustancias y el de las amistades. “Es una de las razones por las que el análisis del grupo de amigos es básico para estudiar el consumo de drogas juvenil”.

Igualmente, los investigadores han comparado la influencia del contexto social en el consumo de tabaco de adolescentes españoles e ingleses. Y los resultados son evidentes: “el hecho de que fume el mejor amigo es bastante más relevante que el hecho de que consuman tabaco otros agentes presentes en el desarrollo del adolescente, como son los progenitores o los hermanos”, afirma la investigadora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario